El herpes genital en hombres y mujeres: síntomas y tratamiento

Es una de las enfermedades de transmisión sexual más extendidas en nuestras sociedades occidentales. Esta contaminación está aumentando en todo el mundo. En España, se estima que alrededor de 2 millones de personas están afectadas por el herpes, es decir, alrededor del 27% de la población sexualmente activa. Pero es esencial subrayar que los síntomas de esta patología no se expresan en gran parte de los casos.

La definición de herpes

Es una infección de transmisión sexual que entra en el cuerpo humano y afecta los genitales de hombres y mujeres. Este virus coloniza las membranas mucosas de la vagina, los labios, el cuello uterino, el glande y los testículos, pero también puede propagarse a otras partes del cuerpo. Infecta la boca (herpes labial), pero también el ano, los glúteos y las piernas.

En la mayoría de los casos, este virus altamente contagioso se contrae durante los actos sexuales, y especialmente después de los intercambios orales y genitales: de la boca infectada al sexo y viceversa.

El contagio se manifiesta en forma de lesiones, vesículas, que emergen en la epidermis y contienen partículas virales. Por lo tanto, el herpes se transmite cuando una persona no infectada entra en contacto directo con las lesiones. Sin embargo, algunas de las personas afectadas por la enfermedad no tienen heridas, y es probable que las vesículas apenas sean necesarias para la propagación del virus.

Muchas prácticas sexuales pueden causar que las ITS se contraigan: besos, felación, penetración y sodomía. Y los riesgos son aún mayores si multiplicamos el número de parejas sexuales. Por lo tanto, se recomienda el uso de condones cuando no está seguro de su pareja. Al igual que con muchas enfermedades de transmisión sexual, las mujeres son más susceptibles a las infecciones.

¿Qué síntomas aparecen?

Una vez que el virus ha sido contraído, muchos síntomas aparecen en su cuerpo. El herpes resulta en una erupción de vesículas agrupadas en un ramo. Se forman burbujas llenas de líquido alrededor del área afectada, ampollas que provocan irritaciones desagradables y picazón. Los labios genitales, el ano, el glande y los testículos están cubiertos de lesiones particularmente embarazosas o incluso dolorosas.

Algunas veces, las inflamaciones del herpes causan otros signos:

  • Migraña con fiebre
  • Quemaduras urinarias
  • Dolor de estómago
  • Inflamación y aumento de la sensibilidad en el área alrededor de los genitales

Es común que algunas personas infectadas no tengan los síntomas del virus: se les llama "asintomáticos". Sin embargo, siguen siendo contagiosos, como los portadores sanos.

Durante la primera infección, las vesículas se convierten en costras que tardan de dos a tres semanas en desaparecer. Los síntomas reaparecerán en el transcurso de la vida en muchas personas con herpes. Esto es lo que los médicos llaman "reincidencia".

¿Cómo ocurre la reincidencia en las mujeres?

En el caso de las mujeres, durante una recurrencia, se producirán las mismas sensaciones de hormigueo irritante, con la posible aparición de enrojecimiento en los genitales. Las ampollas irrumpen antes de sanar después de quince días. La mayoría de las veces, los episodios de reincidencia tienden a ser menos intensos y menos persistentes, con una frecuencia que disminuye con los años.

¿Cómo se manifiesta la reincidencia en los hombres?

Los mismos signos se repetirán, excepto que son menos molestos y se dejan más fácilmente que para las mujeres. Tenga cuidado con los ramos que esparcen los testículos, su curación es más dolorosa y toma más tiempo.

¿Hay algún tratamiento médico?

Actualmente, no hay ningún tratamiento o vacuna disponible para eliminar permanentemente el herpes genital. Una vez infectado, usted es portador de por vida. Sin embargo, se pueden administrar medicamentos para reducir la intensidad y duración de la contaminación. Los brotes frecuentes de herpes genital están limitados por el uso de antivirales: famciclovir, valaciclovir y aciclovir.

Como se trata de una enfermedad extremadamente contagiosa, le recomendamos que permanezca muy atento para evitar la propagación del virus en caso de crisis:

  • Evite rascarse las heridas y nunca se frote los ojos (posibilidad de ceguera si está infectado).
  • Lávese las manos lo más que pueda.
  • Use condones cuando tenga relaciones sexuales.
  • Limite la duración de los intercambios corporales, las zonas infectadas no deben entrar en contacto con la piel de la pareja.
  • No se quede con mujeres embarazadas o bebés cuya contaminación sea muy peligrosa.